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Miguel Ramírez
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Entrevista

Richard Coleman

El mejor momento...

Con un sonido renovado enfocado más hacia lo que es el groove, Richard Coleman está presentando “F-A-C-I-L”, su nuevo disco. En la entrevista, el guitarrista, cantante, compositor y productor nos habla acerca de este trabajo, de su disco en vivo, y por supuesto de las herramientas que usa tanto en estudio como en sus shows.

Por Miguel Ramírez · Fotos: Julio Bekerman

Richard Coleman

Hacer un disco en vivo como “Actual” no fue una decisión difícil. Me encontré con que hacía varios años que venía trabajando con este equipo de músicos al que llamamos el Trans-Siberian Express. Y previendo que ya tenía en mente un nuevo disco, en el cual pensaba pegarle un ajuste/cambio al estilo, ya teníamos un repertorio extenso. Entonces me parecía adecuado tener un buen registro, hacer una buena filmación y un audio como se debe, en vez de tener todo en celulares y páginas de YouTube. También se hizo un DVD. Diego Baus fue el encargado de las imágenes. La grabación en vivo se hizo en el estudio de Vorterix, y la mezcla la hizo Hernán Agrasar.

En “Actual” hay versiones de temas de P.J. Harvey, de Bowie, de Neil Young. Más que hacer un cover, me gusta tocar versiones de las que me apropio y las hago mías. Me parece que nos enriquece a nosotros como músicos, y cumple la función de difundir el trabajo de artistas que me gustan o me interesan. Además, me divierte sacar cosas de contexto, como una versión de “Computer world” de Kraftwerk, que es una música electrónica completamente generada por computadora. Yo la hago con guitarra y queda buenísimo. Ahora estamos haciendo un tema de Giorgio Moroder y Donna Summer: “I feel love”. Es una versión instrumental de guitarras. Queda lindo, y me parece que enriquece el show. También están “Uno entre mil”, “Estoy azulado” y “Naturaleza muerta”, que son algunas de las canciones que trabajamos juntos con Gustavo (Cerati). Tuvimos diferentes épocas de trabajo y muchos años de amistad. Entonces me pareció natural, a partir de que se truncó la gira de “Fuerza Natural” en Caracas en el 2010, agregar algunos temas de los que compuse con él. Las canciones están hechas para tocarlas y no para escucharlas pasivamente, y esas canciones necesitaban ser tocadas un poco más, porqué si no, era muy cruel guardarlas ya. Versionarlas desde un lugar original, no como un tributo. Esas canciones están vivas todavía, y me parece que está bueno seguir alimentándolas.

CORRE LA VOZ

Con “Actual” cerré un momento y abrí la puerta para una nueva iluminación del sonido. Una búsqueda distinta, con una idea de darle un poco más de énfasis a toda la parte del groove. En todas las canciones de “F-A-C-I-L” hay un ritmo que predomina, que lleva a moverte, y eso fue una cosa muy deliberada. Es parte de la búsqueda, desde los arreglos musicales hasta el audio. Fue gran trabajo que hicimos con el productor Juan Blas Caballero. Yo le tuve que explicar bien que quería pasar a un formato un poco más bailable, por decirlo de alguna manera, sin que eso frivolice necesariamente. El disco está grabado con una especial atención a cómo se tomaron los instrumentos. Hay un uso de la distorsión general que está buscado, muy delicado. Todo está grabado al borde de la distorsión, pero buscándole el limite. La distorsión bien usada tiene una carga armónica muy interesante e importante, y te permite poner menos instrumentos. Que cada instrumento ocupe más lugar si lo usás bien. Si lo usás de más, te pasás de rosca y se aplana todo. La mezcla la hizo el venezolano Héctor Castillo que trabaja en Nueva York, a quien conozco desde hace años con el disco “Ahí vamos” de Gustavo Cerati. banda de los ’80. Hacía mucho que no grabábamos algo nuevo, y me pareció muy interesante llamarlo para que metiera su sonido y su toque en alguna de mis canciones nuevas. Leandro Fresco también estuvo invitado. Él trabajaba conmigo en la banda de Gustavo Cerati, y también está en “Actual” e “Incandescente”. Está Gillespi en trompeta para “El ritmo cuando rima”, que fue lo último que agregamos, ya que sentimos que hacía falta un instrumento foráneo para esa canción. Andrés Calamaro cantó en “Días futuros”. Surgió como una idea de Juan Blas que me pareció encantadora. Yo con Andrés trabajé en los ‘80 en su segundo disco y nunca más hicimos nada juntos. Así que hablamos con Andrés, le encantó la idea y estuvo buenísimo.

UNO ENTRE MIL

El proceso de composición de los temas lo hago bien de solista. Compongo en mi casa y genero el proyecto. En un momento abro el juego, y con los músicos que tengo que son excelentes, dejo que embellezcan las partes. Básicamente, en la mayoría de los temas tiro las pautas de lo que estoy buscando y de lo que necesita cada canción. Los demos son bastantes exhaustivos. Hay arreglos obligados que tienen que estar. Eso lo programo yo en casa. Toco las partes de bajo, las guitarras, y en un punto aflojo y digo bueno, esto me parece que sí tiene que estar; el resto fíjate, te lo dejo a tu criterio, y se va tocando.

EL RITMO CUANDO RIMA

Para mis discos trabajo siempre con un productor, porque sabiendo cómo es el asunto, prefiero en un punto alejarme. Necesito que venga un oído fresco, un oído de afuera que no esté comprometido tanto en la composición. Que escuche y perciba qué es lo que le sobra o le falta. A dónde reside la belleza máxima de la canción y qué es lo que hay que realzar. Esos son todos los elementos que tiene que manejar el productor, así como observar también a los músicos que van a trabajar, y ver qué es lo que puede aportar realmente cada uno. Juan Blas trabajó también mucho los arreglos de base, con unas seis sesiones de ocho horas trabajando ya sobre los demos, tocando, ajustando partes y probando diferentes cosas.

Uno negocia con el productor antes de empezar el trabajo. A partir de un momento cuando ya está todo claro cuál es la búsqueda y quién va a hacer qué, yo ya suelto y ya no se habla más. Por que si no, no lo dejo trabajar. Las sesiones las hicimos al principio todos juntos, digamos bajo, batería y guitarra. Luego nos quedamos los dos solos trabajando en el estudio, poniendo las voces, las guitarras que faltaban. Después bueno vino la parte de Gonzalo (Córdoba); qué temas tocó. Otro guitarrista invitado fue Roly Ureta, quien tocó en la última formación de Fricción, que fue mi Específicamente, en el tema “F-A-C-I-L” hay rítmicas funk, hay solos rockeros… La rítmica, la que lleva el tema la hago yo, que está sobre el canal derecho. La guitarra que está haciendo un staccato la hace Gonza, que está sobre el canal izquierdo. El lead rockero lo hace Roly. Es como una exhibición de los licks posibles, y sabía que Roly los tenía todos. Después hay guitarras procesadas por todos lados. La mayoría de esas las hago yo, porque ya es trabajo de estudio. Hay muchas guitarras grabadas por línea, distorsionadas, también pasadas por el filtro del sintetizador. Usamos un Korg MC20, prácticamente como si fuera un pedal. Procesamos un montón de instrumentos por ahí. Hay unos planchazos de acordes, que es la guitarra pasada por el sinte y con un grano de distorsión muy de línea. En el disco hay varias guitarras que quedaron de mis demos, las que hice en casa. Estaban bien, y no tenía sentido grabarlas de nuevo. Eran elementos que no tenían un rol principal, como que eran una parte decorativa. En vivo estamos haciendo siete de los diez temas. Quise arrancar este año con “Simpático”, y después agregamos “Sin un plan” y “El agua no se puede beber”. Los estuvimos tocando desde antes de que saliese el disco. Yo no quería tocar los temas del disco, porqué si no la gente se acostumbra a una versión. El tema es el que está grabado, lo demás son versiones.

PARA SUFRIR DE VERDAD

En vivo tocamos fuerte, pero no me siento muy cómodo con los in-ears. Para la grabación del disco en vivo sí los use, porqué hay una cuestión de ajuste y especialmente para cantar, en donde tenés que manejar un poco más el aire y la afinación. Si es un escenario al aire libre, tengo mis in-ears y hago un ensayo en donde acordamos con mi ingeniero y definimos los detalles.

Si no tengo una buena prueba de sonido, no me gusta ir con los in-ears. Pero en general, en clubes promedio donde tocamos, no uso porqué me aleja un poco de la gente. Como que me pierdo la posibilidad de vibrar lo que pasa. Ahora si el lugar es muy grande, se juega distinto. Yo no me muevo mucho en el escenario. Estoy con la viola y mis pedales, entonces para algunas cosas tiene sentido, pero para otras no. Mi relación con los efectos data desde mi tierna adolescencia (risas). Mi primera guitarra tenia el fuzz incorporado, entonces para mí, las guitarras eran así. Cuando llegó la segunda guitarra y ví que no tenia fuzz dije: “me cagaron” (risas). La música que escuchaba en mi adolescencia era de guitarristas muy procesados como Steve Hackett, Steve Howe, David Gilmour, Robert Fripp. La magia era que la guitarra no sonara como guitarra, eso era muy seductor. Así que fui descubriendo diferentes efectos. Creo que después de un fuzz, lo primero que tuve fue un wah wah y un phaser de procedencia dudosa. A los 15 ya me manejaba con eso. Años después, en el ’79, hice un viaje con mi padres, y ya pude comprarme una guitarra decente y un flanger Electric Mistress con un Little Big Muff de Electro-Harmonix que era genial. Descubrí el delay Memory Man, y ya se me fue armando el despelote… Siempre me gustó procesar la guitarra y tocar, no a través de los efectos si no con los efectos. Es decir usando, manipulando, tratando de forzarlos a hacer cosas que no era lo previsto que se usaran. Con el flanger encontré cosas muy interesantes. Ponerlo con el Rate en cero, que da un sonido híper metálico, y si no poniéndolo al máximo, que sonaba como un elefante.

TU MEJOR MOMENTO

En el disco hay muchísimos temas que están grabados con una Strato armada por un amigo luthier que es una belleza. Tiene tres single coil, y para el vivo no puedo tocar muchos temas con un single coil, ya que el agudo yo no lo uso tanto. Entonces fue cuando hablé con la gente de Godin, sabiendo que tenían una guitarra estilo Stratocaster, pero con un humbucker en el bridge (Session LTD Silver Gold). Al principio me costó un poquito entrarle, porque son distintos los micrófonos. Los de mi Strato eran Fat 50 y tenían mucho menos ganancia con un audio bárbaro, especialmente para grabar. La Session de Godin tiene mucha más ganancia, especialmente por el Seymour Duncan. Así que me adapté y me encanta. La uso en más temas de los que esperaba. Y me da la posibilidad de usar single coil en el bridge, ya que tiene un push/pull que me permite sacarle una bobina del humbucker.

También estoy usando mucho la 5th Avenue de Godin, que la uso para temas que son mas canción, mas pop. Es una guitarra que está hecha muy inteligentemente, ya que podés usar distorsión, y estás a salvo con el tema del acople descontrolado. La guitarra absorbe el feedback, y cuando acopla lo hace lindo, entonces me encanta. La usé muchísimo para grabar el disco, y cuando puedo trato de sacarla. También uso una SG Special vintage original. Todo el circuito y construcción es del ’61. La única modificación fue cambiarle el puente. También tengo una del luthier Sergio Nigrelli y otra de Maximiliano Salcedo. La guitarra del video “Simpático” es la de Salcedo. Actualmente estoy usando dos equipos. Por un lado un Music Man 210-65 del ’76. Tiene un audio indescriptible y la verdad que me acompaña muy bien, sobre todo con una Gibson L6S del ’77, que es una guitarra que quiero mucho. Después, la gente de Orange me invitó a probar el Crush Pro CR120C 2x12 que realmente me encantó.

Los estoy usando combinados, y a veces en lugares chicos llevo sólo el Orange. Es un tanque, suena siempre bien. Está el mito de los equipo valvulares o a transistores. Son cosas distintas. Los buenos equipos de transistores suenan muy bien. Sino preguntale a Roland, Acoustic, y ahora a este Orange. Para mi set acústico sumé hace poco un looper TC Electronic, un Ditto Looper X2 que es super estable. Experimento con el reverse que tiene, que me encanta y que me agrega una cosa... Cuando toco guitarra acústica con la banda, me divierte un poquito más, ya que puedo hacer algunos sonidos que son creativos. Así que a partir de lo que hago con la guitarra, me voy al piso y muevo las perillas. Eso me encanta. En mi estudio tengo también un sinte Nord Lead A1 que es una maravilla. Es justo lo que necesitaba para producir. Necesitaba un generador de sonido. Yo no soy tecladista, pero sí puedo programar y modificar los sonidos, así que hago la búsqueda por ese lado.

SIN UN PLAN

La independencia o estar con una discográfica son cosas que hay que experimentar. Cada uno tiene que sacar sus conclusiones y ver cómo le va. Yo he estado en los dos lugares, tengo cosas buenas y malas para decir de los dos. En este momento estoy con una discográfica, pero me manejo como si fuera independiente. Estoy con Pop Art.

Cuando estaba en Sony era un poco más complicado, ya que había que seguir un camino por ahí un poquito más burocrático para algunas cosas, y a veces me parecía que no me veían. Eso te puede pasar. En Pop Art me ven, me atienden bien, y ya te digo, las dos cosas hay que probarlas. El asunto es tener la posibilidad de hacer las cosas y encontrar quién te apoye. El camino lo tiene que recorrer uno. Nadie te asfalta el camino, ni la discográfica ni la multinacional, ni la independiente. Nadie te facilita las cosas. Siempre las tener que hacer vos, son diferentes caminos.

La pedalera

“De derecha a izquierda, la señal entra al Univibe que está metido dentro de un pedal de volumen. De ahí va al EP Booster, al wah wah Ibanez del ‘92 metido en la carcaza de un Ibanez más nuevo, al Envelope Filter DOD 440, y por una cuestión de cables, recién paso por el afinador. Después voy al primer compresor, un SP que uso cuando toco con single coil, al Octafuzz de Fulltone, al overdrive Ibanez Tubescreamer, y a un OCD Fulltone que uso en 18V para mejorar su rango dinámico. De ahí voy a un CS2 compresor de Boss, a un pedal de volumen Ernie Ball, al flanger Hartman que es como el viejo Electric Mistress y al delay SD3000.”

“La acústica va a un preamp L.R. Baggs, a un flanger EH, a un delay Boss, al looper TC Electronic, a un delay Memory Man EH, y a una reverb Holy Grail EH, para volver al L.R. Baggs.”

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